Te invitamos a conocer la inspiradora trayectoria de Mónica. Desde sus inicios como secretaria hasta su actual rol. En esta entrevista, nos comparte sus experiencias personales y profesionales, su amor por la naturaleza y la familia, y su pasión por su trabajo. ¡No te pierdas esta emotiva y motivadora historia!
Con una destacada trayectoria de 30 años en Clínica Alemana, Mónica Erices Matta ha vivido una carrera profesional repleta de desafíos, logros y momentos memorables. Desde sus inicios como secretaria hasta su ascenso a Coordinadora Administrativa del Servicio de Urgencia, ha demostrado una dedicación y compromiso ejemplares.
Esta integrante de Somos Únicas es una entusiasta de los viajes al sur. Es la tercera de siete hermanos y proviene de Angol, en la Región de la Araucania. Le encanta disfrutar de la naturaleza. Vive con sus dos hijos, quienes son el centro de su vida. Disfrutan compartir en familia, tener largas conversaciones y hacer caminatas, y son muy hogareños. Mónica se considera una persona optimista, alegre y responsable. Su comida favorita es la cazuela sureña.
Además, en la comunidad Somos Únicas, ha encontrado un espacio para el crecimiento personal y profesional, fortaleciendo su capacidad de equilibrar ambos mundos. En esta entrevista, Mónica nos comparte sus experiencias personales y profesionales, mostrando su amor por la naturaleza, la familia y su trabajo en el Servicio de Urgencia.
1.- Mónica, cuéntanos un poco más sobre tus viajes al sur. ¿Cuál es tu destino favorito y por qué?
Mi destino favorito es Angol, ubicado en la IX Región. La razón por la cual es mi destino favorito es porque me encanta disfrutar de la naturaleza y compartir en familia. Aparte de ir con mis hijos Bárbara y Cristian, toda mi familia está allá, por lo que la idea de ir es muy grata para mí. Desde allí, nos organizamos como familia para recorrer distintos lugares del sur.
2.- Ser la tercera de siete hermanos debe haber sido una experiencia interesante. ¿Cómo crees que esto ha influido en tu personalidad y en tu vida profesional?
La verdad, fue una experiencia muy enriquecedora en la que tuve que, en parte, tomar el rol de mamá de mis hermanos más pequeños. Fue una etapa donde jugábamos mucho; fue muy divertida, ya que mi hermana menor pasaba por hija cuando salíamos a realizar trámites. Salíamos juntas para todos lados; literalmente era mi hija.
3.- Eres de Angol, ¿Por qué decidiste venir a Santiago y qué echas de menos de tu zona? Háblanos de tu trayectoria laboral, qué estudiaste.
Nací en Santiago, pero me considero 100% angolina, ya que la mayor parte de mi vida la he pasado viajando a este hermoso lugar. Recuerdo siempre los viajes en tren en familia. La verdad, algo que echo de menos es la naturaleza, el campo y lo bonito que es, y compartir en familia.
4.- Cristian y Bárbara son el centro de tu vida. ¿Qué actividades familiares disfrutan más juntos y cómo logras equilibrar tu tiempo entre el trabajo y la familia?
Las actividades que más disfrutamos en nuestro tiempo libre son salir al Cajón del Maipo, a Pirque y comer cosas ricas, al igual que caminar. Pero lo que más disfrutamos es conversar de la vida y de proyectos; soñamos mucho juntos. Además, los días viernes son especiales, ya que por la tarde realizamos “una colación y conversación entretenida” en donde hablamos de todo lo que nos sucedió durante la semana. La verdad, tratamos variados temas, lo pasamos maravilloso, reímos y buscamos soluciones a nuestros problemas. Así mismo, la forma en que logro equilibrar el tiempo entre mi trabajo y mi familia es organizando mis tiempos.
5.- En febrero de 2025, cumples 30 años en la Clínica Alemana. ¿Podrías compartir algún momento memorable o algún cambio significativo que hayas vivido durante tu tiempo en el Servicio de Urgencia?
La verdad, he pasado por varias etapas memorables. Llegué siendo secretaria, después supervisora y ahora Coordinadora Administrativa de este gran Servicio de Urgencia de CAS, por lo que cada etapa ha sido un gran logro de cambios muy significativos en mi vida y de mucha responsabilidad.
Podría contar innumerables experiencias y anécdotas, algunas tristes y otras alegres. Solo decir que el pilar fundamental es el trabajo en equipo, y al término del turno, quedar con la satisfacción de haber entregado lo mejor.
Un episodio que marcó mi vida fue la pandemia. Tuve mucho miedo, pero ese miedo se convirtió en fuerza. Siento mucha admiración por todos los profesionales, tanto clínicos como administrativos, que estuvimos y vivimos de cerca la pandemia.
6.- ¿Qué es lo que más amas de tu trabajo?
Lo que más amo de mi trabajo es prestar apoyo y ayuda incondicional. Cada día es algo nuevo; es un servicio desafiante donde en minutos cambia el escenario, y eso lo hace muy dinámico. Me fascina ayudar e interactuar con la gente. Además, me encanta la unión que se forma al ser un equipo. El compañerismo, la empatía y la solidaridad son valores que nos unen. Conocemos a las personas en momentos tristes y alegres, y estamos ahí para dar aliento a cada uno de nuestro equipo, a los pacientes y a sus familiares. Es maravilloso ser parte de Urgencia. Cada día es distinto y eso te impulsa a dar lo mejor de ti y reinventarte cada día. ¡Me deja con una energía increíble! Me siento muy orgullosa de ser parte de este gran Servicio de Urgencia de CAS.
7.- Como parte de la comunidad de la Clínica Alemana, ¿qué aspectos consideras que son más valiosos en términos de apoyo y compañerismo?
En cuanto a aspectos que considero importantes, serían la organización, la comprensión y la empatía por el otro. Apoyarnos en los momentos de alegría y tristeza es algo muy importante a la hora de trabajar.
8.- ¿Cuáles son los aprendizajes más significativos que obtuviste en el programa y comunidad Somos Únicas y cómo los has aplicado tanto en tu vida cotidiana como en tu labor profesional?
Los aprendizajes más significativos en el programa y comunidad Somos Únicas nos permiten ser nosotras mismas, conocernos, sacar lo mejor de nosotras, y la instancia que nos dan para poder compartir nuestras experiencias es fundamental. Sentir que es un lugar seguro para compartir estas experiencias. Me di cuenta de que no estoy sola, que hay redes de apoyo y que, de una u otra manera, siempre se sale adelante.
Para mí fue de gran valor, ya que aprendí a preocuparme de mí. Mejoró mi calidad de vida; pude identificar emociones que pasaban desapercibidas. Soy prioridad. Aprender a mantener el equilibrio tanto en lo laboral como en lo personal me ayudó a ver de una manera distinta mi trabajo y mi vida personal. Lo mejor es sentirse bien con una misma, buscar un propósito y luchar por ello. Me enseñaron la búsqueda continua de oportunidades, a ser yo con mis debilidades y fortalezas. ¡Conocí personas maravillosas! La verdad, fue muy saludable a nivel psicológico y físico. ¡Muy agradecida!
