Isidora León, la menor de seis hermanos y con una hermana gemela, nació y creció en Rancagua, trasladándose a Santiago al terminar la enseñanza media. Ingeniera civil de la Universidad de los Andes, inició su carrera profesional en Clínica Alemana, donde ha enfrentado diversos desafíos y ha logrado importantes avances en su vida personal y laboral. Desde su rol como Jefa de Gestión de Proyectos Ambulatorios, destaca la importancia de las relaciones interpersonales en el desarrollo profesional, el equilibrio entre su vida familiar y laboral, y su gratitud por el ambiente colaborativo que caracteriza a la institución.
Esta profesional refleja su visión sobre el liderazgo colaborativo y el apoyo laboral a las madres trabajadoras. ¡No te pierdas su inspiradora historia!
1.-Has mencionado que tu decisión de estudiar ingeniería civil fue en parte por tu habilidad en matemáticas, ¿cómo crees que esa versatilidad de la carrera te ha beneficiado a lo largo de tu trayectoria profesional?
Ingeniería civil industrial es una carrera muy completa y, como dices, versátil a la hora de elegir el rubro en donde trabajar. Esta carrera te prepara con habilidades duras que son de gran ayuda para el conocimiento inicial que necesitas al entrar al mundo laboral y, lo más importante, te enseña cómo enfrentar problemas y plantear soluciones.
Pero, en mi opinión, el desarrollo profesional no se basa exclusivamente en las “habilidades duras” consistente en el conocimiento tanto teórico como práctico que uno puede tener, sino que debe ir de la mano con un set de “habilidades blandas”, que permitan que uno se pueda relacionar de mejor manera con su entorno laboral, porque no trabajamos con computadores, sino que con personas, por lo que es de vital importancia ser capaz de relacionarse con los demás, trabajando en equipo con miras de tener un apoyo mutuo.
En mi caso en particular, la carrera de ingeniería civil me entregó las herramientas y las bases para entrar a un área financiera, donde se requieren conocimientos concretos y prácticos, pero en la práctica, mis mayores aprendizajes laborales se dieron enfrentándome a distintos problemas que surgían en el día a día, donde fue necesario interactuar con distintos equipos, cada uno particular y con sus propias costumbres, y donde ha sido clave el poder llevar la relación correcta con ellos, especialmente cuando se trabaja bajo presión. Considero que este es el mayor beneficio que una persona puede tener dentro de su trayectoria profesional.
2.-Iniciaste tu carrera en Clínica Alemana en un área con mayoría masculina, ¿qué desafíos específicos enfrentaste al ser la única mujer y la más joven en ese momento, y cómo lograste adaptarte a ese entorno?
Entré a trabajar a un equipo compuesto totalmente por hombres, con una amplia trayectoria profesional, fue una oportunidad de gran aprendizaje, agradeciendo la formación que recibí en mis primeros años de carrera y el tiempo que dedicaron mis jefes en enseñarme los distintos aspectos de mi cargo, lo que ayudó en impulsar mi crecimiento profesional dentro de la Clínica.
Mi equipo siempre privilegió la sinergia, buscando en todo momento llevar a cabo actividades extralaborales para fomentar la unión entre los distintos miembros, lo que ayudó a formar una cercanía estrecha entre los distintos miembros del equipo e integrar rápidamente a los nuevos miembros que ingresaban a trabajar con nosotros.
3.-Durante la pandemia, viviste una etapa intensa en tu vida profesional y personal. ¿Cómo manejaste el balance entre el ascenso laboral y los preparativos para tu matrimonio?
Uff, ni yo lo sé jajajaja. Como nos casamos en pandemia, era una época en que había mucha incertidumbre de manera general. En nuestro caso en particular, considerando las medidas del gobierno destinadas a frenar la propagación del COVID-19, fue muy complejo planificar un matrimonio, en especial con las restricciones de aforo para las reuniones sociales y los cambios de fase que nos daban incertidumbre de poder celebrar con nuestra familia.
Laboralmente, estaba viviendo una etapa maravillosa en donde me sentía valorada por mi empleador, motivada para hacer cambios y desafiada a desarrollar nuevas aptitudes necesarias para el ejercicio de mi jefatura. El balancear los nervios de las preparaciones del matrimonio con las ganas de querer cumplir con mi nuevo cargo, me impulsó a valorar aún más a mi equipo, que me apoyó en todo lo necesario, creando mayores sinergias para la formación de un equipo ordenado y empático.
En todas estas instancias se habla de los logros personales, pero es importante recalcar que tras todo logro que forma una persona en un puesto de liderazgo, hay todo un equipo de trabajo que trabaja con esfuerzo, compromiso y un espíritu colaborativo para lograr los objetivos propuestos.
4.-El cambio de área en Clínica Alemana ha sido significativo en tu carrera, pasando de administración a servicios ambulatorios. ¿Qué aprendizajes te ha dejado este cambio, especialmente trabajando en un entorno más dinámico y liderado por mujeres?
Trabajar en un equipo conformado y liderado mayormente por mujeres ha sido un cambio radical en mi experiencia de trabajo. He podido apreciar la sororidad que existe cuando una tiene problemas relacionados con la maternidad, recibiendo no solo el apoyo de mis compañeras de trabajo, sino también consejos prácticos y tips sobre cómo afrontarlos. Por ejemplo, cuando mi hijo está enfermo, no solo se me dan todas las facilidades para estar ahí para él, sino que también me comentan cómo han afrontado esos problemas en el pasado. Las conversaciones con estas grandes profesionales han sido mucho más aterrizadas a mis vivencias personales.
