Verónica Tapia, Ingeniero Civil Informático, lleva casi 12 años en el equipo TI de Clínica Alemana, después de haber trabajado casi siete años como proveedora de la institución. Durante su tiempo en la clínica, ha liderado varios proyectos de transformación digital, entre ellos la modernización de la Plataforma de Convenios, donde su equipo fue pionero en introducir la firma electrónica, reduciendo el tiempo de procesamiento y mejorando la experiencia de los usuarios. Otro de sus logros importantes fue la renovación del sistema de réplica de Clientes y la creación de APIs, permitiendo mayor flexibilidad en la integración de datos, lo cual ha optimizado el uso de información en todos los sistemas de la clínica. Verónica, originaria de Coelemu, Ñuble, estudió en la Universidad de Concepción y complementó su formación con certificaciones en agilidad y un Diplomado en Ciencia de Datos. Fuera del trabajo, su pasión por el básquetbol y el yoga le ayuda a mantener el equilibrio entre su vida personal y profesional.
1.- ¿Cuál fue el mayor desafío al liderar la modernización de la Plataforma de Convenios en Clínica Alemana y cómo crees que ha impactado en la institución?
El desafío principal fue diseñar una solución que mantuviera la operación continua mientras aportaba un valor significativo al negocio. Optamos por una implementación iterativa-incremental, que aún sigue en marcha. Además, fuimos el primer equipo en introducir la firma electrónica en los documentos generados, lo cual no solo redujo el tiempo de digitación, sino que disminuyó los tiempos de aprobación y agilizó el proceso de contratación de convenios. Esto impactó directamente en la velocidad y eficiencia de la clínica, optimizando el flujo de trabajo y mejorando la experiencia para nuestros usuarios, tanto internos como externos.
2.- En el rediseño del sistema de Indicadores de Clientes, mencionaste que mejoraron la atención personalizada. ¿Cómo lograste equilibrar la tecnología con el enfoque en el cliente?
La clave fue poner al cliente en el centro del sistema. Aplicamos tecnología avanzada para procesar grandes cantidades de información más rápidamente, lo que nos permitió conocer mejor a nuestros pacientes. Esta capacidad mejorada nos ayudó a ajustar la atención a las necesidades individuales de cada cliente, ofreciendo una experiencia más personalizada sin perder de vista la eficiencia operativa. La tecnología nos permitió lograr esto de manera más ágil, pero siempre con la visión de que el cliente es lo más importante.
3.- Habiendo liderado proyectos de gran escala como la renovación del sistema de réplica de Clientes y la generación de APIs, ¿qué aprendizajes te dejaron estos procesos y cómo los aplicas en tu día a día?
Uno de los aprendizajes clave fue entender cómo las distintas áreas de negocio se interconectan y dependen unas de otras. La renovación del sistema de réplica de Clientes y la creación de APIs han tenido un gran impacto, ya que permiten una integración flexible de los datos de los clientes, lo que es fundamental para el funcionamiento de todos los sistemas que interactúan con esa información. Esta experiencia me enseñó la importancia de la colaboración entre equipos y la comunicación clara entre áreas, algo que aplico diariamente en cada proyecto que gestiono.
4.- Tu formación incluye Ingeniería Civil Informática, certificaciones en agilidad y un Diplomado en Ciencia de Datos. ¿Cómo crees que esta combinación de conocimientos ha sido clave en tu carrera en el sector salud?
Mi formación en Ingeniería Civil Informática me ha brindado una base técnica sólida para desarrollar soluciones complejas y adaptarlas a las necesidades del sector salud. Las certificaciones en agilidad me han permitido gestionar proyectos de forma eficiente, haciendo que los equipos se adapten más rápido a los cambios, lo cual es crucial en un entorno tan dinámico como este. El Diplomado en Ciencia de Datos ha sido particularmente útil para analizar grandes volúmenes de datos de pacientes, permitiendo tomar decisiones basadas en información precisa. Gracias a estas herramientas, puedo abordar los problemas desde diferentes ángulos, ofreciendo soluciones innovadoras que no solo resuelven problemas inmediatos, sino que también tienen un impacto a largo plazo en la operación de la clínica.
5.- Siendo originaria de Coelemu, Ñuble, ¿qué importancia le das a tus raíces en tu crecimiento personal y profesional, y cómo crees que han influido en tu visión del liderazgo?
Mis raíces en Coelemu me han dado una perspectiva más inclusiva y empática. Haber crecido en un entorno más pequeño y colaborativo me ayudó a valorar la contribución de cada persona en un equipo. En términos de liderazgo, siempre trato de escuchar y considerar todas las opiniones antes de tomar decisiones, porque creo que el aporte de cada uno enriquece la solución final. Mi enfoque es más horizontal y participativo, lo que crea un ambiente de trabajo más colaborativo y productivo.
6.- ¿Cuál es tu aporte en el trabajo en equipo y sobre todo al liderar?
Mi enfoque al liderar se basa en guiar a mi equipo y ser una resolutora de problemas o facilitadora para avanzar en los proyectos. Si algo está dificultando el progreso, me encargo de solucionarlo. Además, tengo una visión bastante completa de la clínica y sus sistemas, lo que me ha convertido en una especie de “sabelotodo”, ya que muchos compañeros acuden a mí para entender cómo funciona algo o para recibir apoyo en el análisis o diseño de una problemática. Lo que no sé, lo averiguo y siempre respondo a quien me lo pregunta. Me gusta aportar desde esa perspectiva. Este año, mi cargo incluyó la responsabilidad de Continuidad Operacional, lo que significa que ahora soy la encargada de asegurar que todo esté funcionando correctamente y de hacer mejoras para evitar, en la medida de lo posible, la indisponibilidad de los servicios. Ha sido un desafío muy grande, pero también muy entretenido.
7.- Además de tu pasión por la tecnología, practicas básquetbol y yoga. ¿Cómo te ayudan estas actividades a mantener el equilibrio entre tu vida personal y profesional?
El ejercicio es fundamental para mí. He comprobado que cuando dejo de hacer deporte, mi rendimiento en el trabajo se ve afectado, tanto física como mentalmente. El básquetbol me ayuda a liberar energía y mantenerme activa, mientras que el yoga me da equilibrio y tranquilidad mental. Estas actividades me permiten desconectar, reenfocarme y regresar al trabajo con más energía y claridad. Mantener este equilibrio es clave para poder gestionar los desafíos de mi carrera con mayor eficiencia.
