Actividades Multimedia

Creatividad y conexión en el 8º Encuentro: Cuando florecen las fortalezas

Con un taller centrado en la creatividad, el autoconocimiento y el reconocimiento mutuo, la comunidad Somos Únicas realizó su 8º encuentro del año, marcando el cierre del ciclo 2025 con una experiencia que combinó reflexión, bienestar y juego colectivo. La sesión estuvo a cargo de Paula Copetta, especialista en estrategia, innovación y creatividad aplicada, quien lideró una jornada orientada a entregar herramientas de autoestima, confianza, colaboración, conexión y resiliencia a las asistentes.

Un comienzo para conectar

La actividad inició con un encuadre introductorio en el que Copetta contextualizó la importancia de identificar y potenciar las propias fortalezas. El foco estuvo puesto en cómo estas virtudes inciden en la vida diaria, en el ámbito personal, laboral y comunitario.
Como apertura, las participantes realizaron la dinámica rompehielos “Tenemos en común”, un ejercicio breve por parejas que permitió reconocer coincidencias, romper la tensión inicial y generar un ambiente de cercanía.

Fortalezas que impactan: una mirada necesaria

En su charla introductoria, la facilitadora profundizó en el rol de las fortalezas personales como agentes que moldean decisiones, relaciones y formas de enfrentar desafíos. Copetta resaltó que conocerlas y validarlas es clave para construir confianza y desarrollar un bienestar integral.

Un taller creativo basado en bienestar

El eje central del encuentro fue el taller inspirado en el modelo PERMA, desde el cual las participantes exploraron seis dimensiones de bienestar: Coraje, Justicia, Sabiduría, Trascendencia, Humanidad y Autorreflexión.
A través de un set de tarjetas y momentos guiados, las asistentes pudieron identificar sus virtudes, compartir experiencias y reflexionar sobre cómo estas dimensiones pueden fortalecerse y proyectarse en los distintos ámbitos de su vida.

Colores que revelan: la actividad que marcó el cierre

El encuentro concluyó con una dinámica creativa en la que las participantes, utilizando colores, identificaron y destacaron las fortalezas de sus compañeras para luego plasmarlas directamente en las poleras de cada una.
La actividad —llena de risas, manchas y espontaneidad— evocó la libertad y la simpleza de la infancia. Muchas asistentes comentaron que “volvieron a sentirse niñas”, viviendo un momento de juego, reconocimiento mutuo y apertura emocional.

El 8º encuentro finalizó con una sensación generalizada de conexión y fortalecimiento personal. La experiencia no solo entregó herramientas prácticas, sino que reafirmó la importancia de mirarse con empatía, reconocer el valor propio y fortalecer la comunidad a través del apoyo mutuo.

La comunidad Somos Únicas cierra así un año marcado por el crecimiento, el aprendizaje colectivo y la convicción de que cada mujer lleva dentro fortalezas capaces de transformarlo todo.

Acá les dejamos un video con fotografías de una inolvidable jornada:

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *