Cada 25 de noviembre, el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer nos recuerda la urgencia de abordar uno de los problemas más graves y persistentes de nuestra sociedad. A pesar de los avances en la protección de los derechos de la mujer en Chile, la violencia de género sigue siendo una realidad para muchas. Desde “Somos Únicas” en Clínica Alemana, queremos destacar la importancia de esta fecha y la responsabilidad que tenemos, como integrantes de la sociedad en su conjunto, de construir un país seguro y equitativo para todas las mujeres.
Los desafíos para las organizaciones chilenas en la lucha contra la violencia hacia la mujer son profundos y requieren un compromiso sostenido. En primer lugar, es crucial avanzar en políticas internas que promuevan la igualdad de género y el respeto mutuo en todos los niveles, ya sea en la administración pública, empresas privadas o el ámbito académico. Contar con protocolos de denuncia y un ambiente seguro para quienes buscan justicia son pasos fundamentales para desincentivar los abusos y proteger a las víctimas.
Además, las organizaciones tienen la responsabilidad de educar y sensibilizar a sus colaboradores, miembros y al público en general. La prevención de la violencia de género comienza con un cambio en la mentalidad social, y aquí, la labor comunicativa y educativa de las organizaciones es fundamental. En este sentido, “Somos Únicas” ha asumido el compromiso de promover espacios de conversación y aprendizaje, de forma que las mujeres puedan vivir sin miedo, expresarse libremente y sentirse valoradas.
La violencia de género no es un tema aislado, afecta a familias, comunidades y, en última instancia, al desarrollo de nuestra sociedad. Por ello, como comunidad, Clínica Alemana invita a otras instituciones a sumarse activamente en la construcción de entornos libres de violencia. Sólo con un trabajo conjunto lograremos erradicar las prácticas de abuso y discriminación, avanzando hacia una sociedad donde las mujeres puedan vivir con dignidad y sin temor.
Este 25 de noviembre, reafirmemos nuestro compromiso de construir un futuro más justo, uno en el que no existan excusas ni silencios frente a la violencia hacia la mujer. Que este día sea un recordatorio de que la tarea es de todos, y juntos, podemos ser el cambio que Chile necesita.
